¿Por qué no utilizamos garbanzos o batata como ingrediente?

Garbanzos y otras legumbres, incluyendo la soja, contienen 2 sustancias muy negativas, a saber:

Antígenos

Un antígeno es una molécula que es capaz de generar una reacción del sistema inmunitario que implica la creación de anticuerpos. Cuando bacterias o virus invaden el cuerpo, son reconocidos como invasores y se pone en marcha una respuesta inmunológica para conseguir la curación. Si la molécula invasora no es ninguna bacteria o virus y, por lo tanto, ninguna amenaza real, una respuesta inmunológica es indeseable. Pero cuando la molécula no es reconocida como inocua, también se pone en marcha una respuesta inmunológica, dando lugar a una reacción alérgica.

Semillas de leguminosas, incluyendo guisantes, garbanzos y soja, contienen moléculas de proteína que las enzimas (tripsina) del intestino no pueden degradar. Sin embargo, son tan pequeñas que se pueden introducir en la pared intestinal donde provocan una respuesta inmunológica como la que hemos descrito antes.

Si, como resultado, aparecen varias infecciones pequeñas en la pared intestinal, existe el peligro del llamado síndrome del intestino permeable, con todas sus consecuencias.

Azúcares no digeribles tales como: La rafinosa y la estaquiosa

La rafinosa y la estaquiosa son azúcares no digeribles que desempeñan un papel en la protección de las células vegetales contra, entre otros, el frío y la sequía. Al consumir algunos alimentos como  batatas, habas y guisantes, la rafinosa y la estaquiosa pueden causar flatulencia, ya que los azúcares no son digeridos en el intestino delgado, sino más adelante en el intestino grueso. Esto provoca gases (gas de hidrógeno y dióxido de carbono). Piense, por ejemplo, en el efecto de un buen puchero.

El aceite de soja no contiene proteínas ni azúcares y, por lo tanto, tampoco contiene antígenos o azúcares no digeribles.