Ayuda, mi perro tiene intestino sensibles!?

Tener el «intestino sensible» es un problema digestivo del que cada vez se habla más. Para muchos perros es común que experimenten efectos graves cuando han comido «algo malo». Cada vez más perros sufren de diarrea crónica y/o heces blandas permanentes. A los propietarios se les suele recomendar que empiecen a alimentar a su perro con un alimento «altamente digestible». Nuestra experiencia nos enseña que esta recomendación a menudo es incorrecta y que, a la larga, solo aumenta la «sensibilidad».

¿Cuál es la causa principal de estos «intestinos sensibles» en los perros?

Los lobos, los antepasados de nuestros perros, son depredadores y/o carroñeros por naturaleza. Digieren fácilmente todo lo que comen. Si comen, por ejemplo, nueces, tubérculos o excremento de otros animales esto no provoca malestar gastrointestinal, ni altera su metabolismo.

Por lo tanto, para poder sobrevivir los lobos necesitan intestinos sanos y fuertes, ya que obviamente no pueden parar para hacer sus necesidades cuando están cazando. Por otra parte, si el lobo sufre de dolores de estómago la caza fracasará seguro. Así que unos intestinos sanos y fuertes son vitales para que un lobo pueda sobrevivir.

En parte gracias a lo que hemos aprendido de la nutrición y la salud humana, sabemos que los intestinos sanos y fuertes dependen de la calidad de la flora intestinal. Esta, a su vez, depende sobre todo de la presencia de varios grupos bacterianos estables, la cantidad total de cada tipo y su equilibrio. Si este equilibrio se altera, independientemente de la causa, hablamos de disbiosis.

La disbiosis es la causa principal de intestinos sensibles y/o heces blandas permanentes y tiene un impacto muy negativo en la salud general del perro. La naturopatía, o medicina alternativa, sostiene que prácticamente todas las enfermedades se originan en los intestinos «insanos».

La manera principal de los lobos para mantener sus intestinos buenos y saludables es alimentarse del estómago y los intestinos de sus presas. Como el estómago y los intestinos de la presa contienen varios grupos de bacterias y esporas bacterianas, contribuyen a una flora intestinal estable y variada. Además, comer una amplia variedad de alimentos garantiza también que las diferentes bacterias son «bien alimentadas». Hasta aquí el lobo.

Al contrario del lobo – que solo come productos naturales – nuestros perros domésticos comen cada vez más alimentos modificados. Llamamos así a los alimentos fácilmente digeribles, en base a arroz con cordero y/o pollo.

Este alimento además es extrusionado o expandido, lo que significa que se necesitan muy pocas bacterias y grupos bacterianos en la flora intestinal para descomponer y digerir este alimento modificado. Todo esto hace que la flora intestinal se empobrezca y, en consecuencia, que los intestinos se irriten con facilidad. El alimento ya no se descompone de forma correcta, lo que da lugar a una cantidad demasiado alta de alimento no digerido en el intestino grueso. Esto desencadena varios procesos de fermentación que destruyen la flora intestinal del intestino grueso, con todas sus consecuencias. Si el perro vuelve a comer «algo malo» esto suele ser «la gota que colma el vaso», con «intestinos sensibles» como resultado.

Una infección intestinal tratada con antibióticos también puede provocar un desequilibrio grave de la flora intestinal. Aditivos químicos, por ejemplo los antioxidantes (BHT y BHA) y los conservantes (agentes antihongos) también tienen un impacto muy negativo sobre la flora intestinal, porque inhiben el crecimiento bacteriano.

¿Cómo se puede restaurar el equilibrio en el caso de «intestinos sensibles»?

Como hemos explicado antes, el problema radica en una flora intestinal deficiente. La solución es intentar conseguir una flora intestinal estable y variada en los intestinos del perro. Una flora intestinal estable se puede crear dando a su perro alimento de carne fresca con una cantidad suficiente de tripas verdes (carne fresca congelada) por lo menos tres veces al día durante un período de varios días. Asegúrese de que esta carne fresca es un alimento completo que contiene todas las vitaminas y minerales que su perro necesita. Este alimento de carne fresca se debe componer de al menos un 60% de tripas verdes (sin lavar). Es mejor descongelar la carne fresca en la nevera. La comida se debe dar cruda y a temperatura ambiente. Obviamente nunca se debe descongelar o calentar este alimento de carne fresca en el microondas, ya que destruiría todas las bacterias.

Según la gravedad de los «intestinos sensibles», puede optar por empezar a dar a su perro el alimento de carne fresca inmediatamente. Asegúrese de no mezclarlo con su alimento actual (normalmente pienso seco extrusionado, un alimento seco que se digiere distinto que la carne fresca). En caso de diarrea grave, se debe dar el alimento de carne fresca durante los primeros 2-3 días y después de haberlo puesto en un colador y sumergirlo en agua hirviendo durante un instante. Después puede dar a su perro el alimento crudo. Es preferible dar la carne durante 14 días. Después de este período se puede cambiar a nuestro alimento completo Farm Food HE. Según la gravedad del problema, puede que necesite repetir esta «terapia de tripas» con carne fresca varias veces antes de que el equilibrio se haya restaurado.

Cuando el problema se haya resuelto, dé a su perro alimento completo de carne fresca con tripas verdes un día a la semana como suplemento a Farm Food HE, para mantener el equilibrio de la flora intestinal. Hasta la edad de 16 meses es preferible dar a su perro alimento de carne fresca 2 días a la semana. Si no hay alimento de carne fresca disponible, también es posible mezclar con regularidad pequeñas cantidades de tripa verde con FARM FOOD HE. En este caso el 20% del Farm Food HE se debe sustituir por el doble de tripas. ¡Esto mantendrá la flora intestinal de su perro estable, los intestinos fuertes y su perro sano!

Si su perro tiene la flora intestinal sana y equilibrada, la composición variada de Farm Food HE asegurará que la variedad necesaria de bacterias se mantiene intacta, por lo que su perro no sufrirá de repente de molestias intestinales cuando coma «algo malo». Puede mantener la flora intestinal en perfectas condiciones proporcionando de vez en cuando tripas verdes a su perro en función de «mantenimiento». Si lo hace, los «intestinos sensibles» serán cosa del pasado.

Notas:

  • Si no hay alimento de carne fresca o tripas verdes disponibles, o no le gusta dar carne fresca, no es ningún problema cambiar inmediatamente al alimento seco Farm Food HE, ya que es una dieta completa. Sin embargo, restaurar el equilibrio tomará más tiempo.
  • Dé un plazo de varios meses para que el proceso de recuperación surta efecto. Esto depende de la edad de su perro. Por norma general la edad de su perro en años es igual al proceso de recuperación en meses.
  • Es importante que consulte a su veterinario si su perro tiene fiebre o está enfermo.
  • Si su perro está tomando antibióticos, debe darle un complejo de vitamina B durante una semana después de haber finalizado el tratamiento antibiótico. Los antibióticos suprimen la formación natural de vitamina B en el intestino grueso del perro.
  • La administración de preparados especiales de bacterias intestinales diseñados para los humanos (probióticos) no favorecerá a la flora intestinal de su perro. El pH (grado de acidez) en el estómago de un perro es tan bajo que prácticamente ninguna bacteria sobrevivirá (a menos que sean resistentes a los ácidos como las bacterias de tripas y las esporas bacterianas de rumiantes).
  • Por favor, póngase en contacto con uno de nuestros especialistas para cualquier pregunta que pueda tener. Ellos le ayudarán a tratar los problemas de salud de su perro.