Ayuda, mi perro tiene una alergia alimentaria!?

Últimamente cada vez más personas informan de problemas de salud en perros que son causados por una alergia alimentaria. En cualquier caso, los problemas se suelen atribuir más y más a alergias a distintos alimentos. En el caso de una alergia alimentaria, el sistema inmunitario reacciona demasiado fuerte a ciertas proteínas (“alérgenos”) en la alimentación. Para hacer frente a estas proteínas, el cuerpo produce anticuerpos que los perros no alérgicos no producen. Es la reacción a estos anticuerpos lo que finalmente provoca los síntomas. Existen varias indicaciones y experiencias que sugieren que, en este caso, la flora intestinal también está desequilibrada. Se cree incluso que el desequilibrio de la flora intestinal es la principal causa de la mayoría de las alergias, dando lugar a “alergias falsas”, que en realidad no tienen nada que ver con una alergia hereditaria.

¿Cómo se producen estas “alergias falsas”?

El perro desciende del lobo. Esto significa que, para que su perro sufra de una alergia alimentaria hereditaria, ciertos lobos también la sufrieron y la traspasaron a los genes de nuestros perros.

Suponiendo que fuera así, nos surge la pregunta de cómo los lobos eran capaces de sobrevivir. La manada entera dependía de las estaciones y de su entorno para la disponibilidad de animales de presa (desde grandes rumiantes a ratones) y otros alimentos de temporada (nueces, raíces, excrementos, etc.). Como resultado, todos los lobos de la manada comían una amplia variedad de proteínas a lo largo del año. Al vomitar el contenido del estómago, estas mismas proteínas también las pasaron a sus crías. Para una manada de lobos la pauta era (y sigue siendo) “se come lo que haya”.

Imagínese que una parte de la manada fuese alérgica a la proteína de bovino o reno. Estos lobos habrían tenido un grave problema durante la “temporada de hierba”. Durante esa misma estación otro grupo habría tenido problemas si hubiera sido alérgico a, por ejemplo, muflón. Imagínese que otra parte de la manada fuese alérgica a las proteínas de lemming o ratón. Este grupo habría tenido un problema serio durante el invierno. Si lo anterior hubiese sido cierto, los lobos se habrían extinguido hace mucho tiempo o evolucionado/seleccionado en una especie cuyos genes ya no tendrían estos defectos hereditarios y mortales. Puesto que nuestros perros descienden de los lobos y llevan los mismos genes, parece muy probable que la mayoría de las alergias deben catalogarse como “falsas”.

Y puesto que las alergias normalmente son causadas por proteínas que no han sido bien digeridas, es de crucial importancia averiguar las causas de esta digestión incompleta. Una de las causas principales de alergias alimenticias es que el perro ha desarrollado una hipersensibilidad (intolerancia) a determinados aditivos químicos en los alimentos, tales como antioxidantes, conservantes, colorantes, etc. Este tipo de “intolerancia alimentaria” se refiere a menudo a productos con los que el perro inicialmente no tenía ningún problema. La acumulación en la grasa corporal, hígado y/o piel de cantidades “normales” de estos alimentos, con el tiempo pueden provocar reacciones adversas. También las reacciones en los intestinos provocan que las proteínas no se digieran completamente, resultando en reacciones parecidas a las “alérgicas” de verdad (principalmente problemas cutáneos e intestinales).

Otra causa puede encontrarse en los métodos de producción modernos de alimento para perros, como la extrusión y la expansión, en las que los ingredientes son sobrecalentados hasta tal punto que se producen cambios no deseados en la composición de los ingredientes. Sobre todo las grasas se ven afectadas (transformadas) por el sobrecalentamiento. Estas grasas transformadas alteran la digestión (en el intestino delgado) tanto que las proteínas dejan de descomponerse de forma adecuada, lo que puede causar alergias.

Varios estudios han demostrado que las alergias alimentarias suelen tener mucho que ver con una flora intestinal desequilibrada. Este desequilibrio se manifiesta normalmente en forma de gases estomacales, flatulencia, diarrea o heces blandas. Si la flora intestinal no contiene suficientes bacterias o suficientes grupos bacterianos distintos, las proteínas no pueden ser digeridas correctamente y las “alergias alimentarias” son prácticamente inevitables.

¿Qué hacer en caso de alergia alimentaria?

Obviamente, primero debemos saber si se trata de una alergia de verdad o de una “alergia falsa”. El veterinario puede determinar esto con la prueba del pinchazo, igual que se hace en los humanos. Si se trata de una alergia hereditaria, la prueba revelará el nutriente responsable de la reacción alérgica de modo que pueda hacer los cambios necesarios en la dieta de su perro.

Sin embargo, la prueba del pinchazo a menudo es poco concluyente con respecto a los nutrientes responsables. En este caso es bastante probable que su perro padezca una “alergia falsa”. Además, muchas veces solo se trata de una sospecha, sin haber realizado un examen adecuado. Si este es el caso, siga los siguientes pasos.

La mayoría de las alergias van unidas a un desequilibrio de la flora intestinal. Por lo tanto, es importante empezar a restaurar la flora intestinal de su perro para lograr un nivel estable y equilibrado.

Esta flora intestinal estable se puede crear dando a su perro alimento de carne fresca con una cantidad suficiente de tripas verdes (carne fresca congelada) por lo menos tres veces al día durante un período de varios días. Asegúrese de que esta carne fresca es un alimento completo que contiene todas las vitaminas y minerales que su perro necesita. Este alimento de carne fresca se debe componer de al menos un 60% de tripas verdes (sin lavar). (También recomendamos este tipo de alimento de carne fresca cuando se sospecha una alergia a la carne de vacuno, ya que es extremadamente rara.) Es mejor descongelar la carne fresca en la nevera. La comida se debe dar cruda y a temperatura ambiente. Obviamente nunca se debe descongelar o calentar este alimento de carne fresca en el microondas, ya que destruiría todas las bacterias. Asegúrese de no mezclarlo con su alimento actual (normalmente pienso seco extrusionado, un alimento seco que se digiere distinto que la carne fresca).

En caso de diarrea grave, se debe dar el alimento de carne fresca durante los primeros 2-3 días y después de haberlo puesto en un colador y sumergirlo en agua hirviendo durante un instante. Después puede dar a su perro el alimento crudo. Es preferible dar la carne durante 14 días, o al menos hasta que las heces vuelvan a ser sólidas y oscuras. Después de este período se puede cambiar a nuestro alimento completo Farm Food HE.

Una alergia alimentaria afecta (o ha afectado) al metabolismo entero, que puede tardar mucho tiempo en recuperarse por completo. Para mantener la flora intestinal estable, se recomienda añadir un día a la semana alimento de carne fresca con tripas verdes al Farm Food HE.  Para los perros jóvenes de hasta 16 meses, es preferible introducir 2 días de carne fresca por semana.

Si no hay alimento de carne fresca disponible, también es posible mezclar con regularidad pequeñas cantidades de tripa verde con FARM FOOD HE. En este caso el 20% del Farm Food HE se debe sustituir por el doble de tripas. ¡Esto mantendrá la flora intestinal de su perro estable, los intestinos fuertes y su perro sano!

Cuando la flora intestinal de su perro esté sana y equilibrada, la composición variada de Farm Food HE asegurará que la variedad necesaria de bacterias se mantiene intacta. Sin embargo, es importante mantener la flora intestinal de los perros “sensibles a alergias” en perfectas condiciones, proporcionando de vez en cuando tripas verdes al Farm Food HE en función de “mantenimiento” (ya sea mezclado o por separado).

¡Importante!

Durante el tratamiento mencionado arriba, los problemas se pueden empeorar temporalmente. Esta “reacción homeopática” es el resultado del hecho de que el metabolismo comienza a “desintoxicar” el organismo entero. Esto se puede ver claramente en y encima de la piel (perdida de pelo, picor, sarpullido en los tejidos blandos etc.). Es necesario que esta desintoxicación se lleve a cabo para que pueda empezar el proceso de “curación”. No se alarme cuando su perro de repente empiece a perder mucho pelo. Con el tiempo el pelaje y la piel del perro se recuperarán por completo.

Notas:

Si no hay alimento de carne fresca o tripas verdes disponibles, o no le gusta dar carne fresca, no es ningún problema cambiar inmediatamente al alimento seco Farm Food HE, ya que es una dieta completa. Sin embargo, restaurar el equilibrio tomará más tiempo.

Dé un plazo de varios meses para que el proceso de recuperación surta efecto. Esto depende de la edad de su perro. Por norma general la edad de su perro en años es igual al proceso de recuperación en meses.

Para asegurar que su perro no come ingredientes modificados o transformados, es mejor evitar alimento extrusionado/expandido y productos cocinados. Estos productos se pueden reconocer por el hecho de que flotan en el agua.

Por lo menos hasta que se resuelva el problema, se deben evitar aperitivos tales como palitos “bully sticks”, orejas de cerdo, etc. Es mejor dar como aperitivo Farm Food Trainers (corazón de buey secado) o palitos de tripa y los huesos masticables Farm Food Rawhide® para masticar. Farm Food Rawhide® es la única marca controlada por nosotros por lo que sabemos que es seguro darlo a su perro, incluso si padece de algún tipo de alergia.

Por favor, póngase en contacto con uno de nuestros especialistas para cualquier pregunta que pueda tener. Ellos le ayudarán a tratar los problemas de salud de su perro. Tel: +31 548 61 99 77 o correo electrónico: [email protected] Para más información acerca de alergias falsas y probadas en perros, por favor, solicite un resumen de nuestro estudio.